-Sam: Al ir a buscar la comida he escuchado algunas voces a
lo lejos… Estaría bien que no llamásemos mucho la atención hasta que sepamos
quiénes son, que hacen por aquí, o si se han marchado… Dudo que nos estén
buscando a nosotros, pero no quiero problemas…
-Tomomi: Claro… ¿Has podido identificar las voces?
-Sam: Bueno, parecían de hombre, pero tampoco se oía muy
bien…
-Tomomi: ¿Qué hacemos?
-Sam: Nada, simplemente no hagamos nada que llame la atención
y ya esta. Habla con Charly, él es el que nos dará más problemas.
-Tomomi: ¿Por qué?
-Sam: Por que acaba de comer, en nada empezara a sentir todas
aquellas cosas que sentiste tú cuando estabas en el proceso de convertirte en
vampiro, y no sabemos como va a reaccionar ante ellas.
-Tomomi: Bueno, pues ahora voy a hablar con él…
…
-Tomomi: Charly, es probable que durante la mañana haya gente
por los alrededores, Sam los ha escuchado al ir a por las ardillas. No hagas
nada que pueda parecer extraño, ¿vale?
-Charly: ¿Cómo que?
-Tomomi: No sé… No grites, no menciones nada sobre vampiros,
ni salgas fuera. Hasta la tarde nos quedaremos aquí ¿vale?
-Charly: Bueno… ¿Y… qué hacemos? ¿Qué hacéis normalmente?
–Dijo mientras se comía la segunda ardilla.
-Tomomi: Pues la verdad es que hacemos cosas bastante
normales… No sé… Quizás te parece algo aburrido, pero no hacemos grandes cosas.
-Charly: Vaya… ¿Y qué hago?
-Tomomi: Pues no sé… De momento termina de comer, y hoy
estate tranquilo, que empezarás a sentirte raro… Pero no te preocupes, es
normal.
-Sam: Voy a ir al tejado, a ver si veo algo…
-Tomomi: Vale… Pero, ¿No crees que subir a un tejado es
justamente lo contrario de no llamar la atención?
-Sam: No voy a ponerme a saltar encima del tejado Tomomi, me
asomaré un poco en la terraza a ver si los veo, y ya esta… No creo que se paren
a mirar justamente el tejado de la casa…
-Tomomi: Bueno, vale…
Sam no está bien conmigo… Cada vez parece más antipático…
-Charly: Ya he terminado de comer, ha sido un poco asqueroso,
pero podré acostumbrarme…
-Tomomi: Vale, pues… ¿Qué te apetece hacer?
-Charly: No se… ¿Hay juegos de ordenador?
-Tomomi: Juegos no hay, pero tenemos un ordenador… Esta
semana podríamos llamar para que nos pusieran internet…
-Charly: Pero si no tenemos dinero…
-Tomomi: Ya… Vaya mierda, no tenemos nada…
-Charly: ¿Cartas?
-Tomomi: Alguna baraja había por ahí… Pero ahora mismo…
-Charly: ¿Alcohol?
-Tomomi: No vamos a beber ahora…
-Charly: ¿Por qué?
-Tomomi: Por que no…
-Sam: Vienen hacia aquí, van lentos, parecen cansados… Pero
están por el camino de tierra… Van con mochilas y saco de dormir, son
excursionistas… Espero que no se queden por aquí…
-Tomomi: Se habrán perdido…
-Sam: Sobretodo, Charly, por más tentaciones que tengas,
resístete. Sólo con que te salgan los dientes la hemos cagado.
-Charly: ¿Y yo como controlo eso?
-Sam: Mientras estes aquí dentro no pasa nada, no vas a salir
fuera. Te lo digo para que lo sepas, por
si se dan otros casos, que se darán. Bueno, ¿Qué queréis hacer?
-Charly: No se… Yo si no os molesta me iré a jugar al
buscaminas del ordenador…
-Tomomi: ¿En serio?
-Charly: Antes que no hacer nada…
Charly se fue al orderador… Debe de pensar que es aburrido
estar aquí. De hecho lo es. Lo pasaba mejor con Sarah y Mark… Pero ella es tan
estúpida… Y Mark vendrá mañana, a ver en que esta pensando para lo de Joe…
-Sam: ¿Tú que piensas hacer?
-Tomomi: ¿Se puede saber que te pasa? Llevas desde ayer super
raro conmigo, si es por lo que hablamos en el coche, creo que lo estas llevando
demasiado lejos… No ha sido para tanto.
-Sam: No me pasa nada Tomomi.
-Tomomi: ¿No te pasa nada? ¿Y donde están los besos? ¿Las
caricias, los abrazos, los alagos? ¿Todo lo bonito que tenía pasar tiempo jutos…?
-Sam: Tomomi no te pongas pesada. Voy al tejado a mirar por
donde van…
Ahora sí que no entiendo nada… ¿Se puede saber que cojones le
pasa?
-Tomomi: ¡NO! ¿Por qué me tratas así?
-Sam: ¿Así como?
-Tomomi: ¡De esta forma! ¡Estás super repelente!
-Sam: ¿Otra vez con lo mismo? Tomomi déjalo, no me pasa nada.
Y te he dicho que no le des más vueltas al tema.
-Tomomi: Vale.
Me voy con Charly.
-Tomomi: ¿Puedo pasar?
-Charly: Claro, ¿qué pasa? Os he oído discutir…
-Tomomi: No sé que pasa Charly, no lo se… Esto es una mierda
joder…
-Charly: ¿Pero por que?
-Tomomi: Sam está muy raro conmigo… No sé, no te lo tomes a
personal, pero desde que estás tú se comporta de una forma distinta conmigo…
Antes era cariñoso, amable y en fin, no se… Me encantaba estar con él… Y ahora
esta insoportable, no se ni por qué, ni que hacer para que deje de estarlo
porque por más que le pregunto se niega a decirme qué le pasa…
Charly puso cara de preocupación pero no supo que decir…
Suena
el timbre. Sam
vino corriendo hacia nosotros.
-Sam: Charly, aquí quieto. Que nadie abra la puerta. Voy yo.
Parecía muy nervioso. Debían ser los excursionistas…
-Sam: Hola
-Francis y Tim: ¡Hola!
-Francis: Venimos caminando desde hace días, no hemos
encontrado nada para comer ni beber por aquí, y solo hemos encontrado esta
casa… ¿Sería tan amable de ofrecernos algo para comer? Tenemos algunas monedas…
Podríamos pagarle por ello…
-Sam: Pasad. Ahora os traeré algo, podéis sentaros en el
sofá.
Sam se dirigió de nuevo a nosotros.
-Sam: Están aquí. Se han perdido y necesitan comer. Charly ni
se te ocurra salir de la habitación. Les daré algo de beber y se irán. Tomomi
tu mientras ves a prepararles algo para comer.
-Tomomi: Vale…
Charly se quedó en la habitación algo impaciente y Sam y yo
fuimos a la cocina…
-Tomomi: ¿De dónde son?
-Sam: No lo se, ni me importa. Les daremos esto y les echaremos rápido. No podemos arriesgarnos a que vean al ‘’pelucas’’.
-Tomomi: ¿Al pelucas? ¡Se llama Charly! Además, si están perdidos,
¿cómo vamos a dejar que pasen la noche fuera? Deben estar reventados… Podríamos
dejar que descansen esta tarde, pasen aquí la noche, y que se marchen mañana…
-Sam: ¡Claro, y que Charly se los coma!
-Tomomi: No se por que te preocupas tanto por él. Ha comido
ya. No tiene por que hacerles nada mientras no tenga hambre…
-Sam: Mira, haz lo que quieras. Si hay problemas no quiero
saber nada. Voy a dar una vuelta.
Sam se ha largado. Me parece increíble… Se ha ido y me ha dejado
todo el marrón a mí… Yo ya no se que hacer… Esto es de locos…
-Tomomi: Aquí tenéis…
-Francis y Tim: ¡Muchas gracias!
-Tomomi: ¿Cómo os llamáis?
-Francis: ¡Perdona! No nos hemos presentado… Yo soy Francis,
y él es mi novio Tim. Somos de Groveland.
-Tomomi: ¡Vaya! ¡ Sois gays! ¡Nunca había conocido una pareja
de homosexuales! –Dije algo
impertinente. Yo soy Tomomi, encantada. Quién os ha abierto la puerta es Sam,
mi novio. Y en la habitación está un…un amigo que vive con nosotros, Charly.
Pero está enfermo, no puede salir, podría pegaros la enfermedad…
-Tim: Yo soy médico, si necesita algo puedo atenderle, ¿Qué
le pasa?
-Tomomi: Tiene… Tiene la varicela. Ya le han atendido y se
está medicando, pero mejor que no salga de la habitación.
-Tim: Uh, sí, mejor.
-Francis: Muchísimas gracias por todo, de verdad, están muy
buenas estas tostadas. Llevábamos varios días sin a penas comer… Estamos muy
agradecidos.
-Tomomi: ¡No hay de qué! ¿Y dónde vais? Si no es mucho
preguntar…
-Francis: Íbamos sin un rumbo fijo, a pasar unos días por la
montaña… Pero al querer volver a casa nos dimos cuenta que estábamos perdidos,
y andamos buscando la cuidad más cercana para poder ubicarnos, y volver. Pero
creo que no vamos por el buen camino…
-Tomomi: Orlando está más o menos a tres horas a pie, no
tiene pérdida, es seguir el camino abajo…
-Tim: ¿Sí? ¡Por fin!
-Francis: ¿Os importaría que estuviésemos aquí unos minutos?
Solo para descansar un poco, reponer fuerzas, y poder seguir caminando…
Llevamos días sin dormir bien, y nos flaquean las piernas…
-Tomomi: No, claro que podéis quedaros… Podéis quedaros a
dormir si queréis, y bajar mañana por la mañana, bien descansados.
-Tim: ¿De verdad? ¿No sería mucha molestia?
-Tomomi: No…
No se si Sam se enfadará… Pero esta gente necesita un sitio
donde ducharse, comer, y descansar bien antes de seguir el camino…
-Tim: ¡Pues muchísimas gracias! ¡No se como agradeceros esto!
-Tomomi: Bueno… Me imagino que os querréis duchar… Seguidme.
Les enseñé donde estaba el baño, les dí toallas y mientras se
duchaban les prepare la cama para que pudiesen dormir a la noche. Sam no
aparecía… Hablé con Charly y le dije que no podría salir de la habitación, que
le traería algo para cenar y que sentía haber mentido, pero que ahora quedaría
raro que le viesen y descubriesen que no tenía la varicela. Que por la mañana
se irían y que iríamos al bosque a comer algo… Cuando salieron de la ducha les
pregunté si les iba bien cenar pasta a la boloñesa, que no teníamos nada más
porque teníamos que ir a comprar, y luego me ayudaron a cocinar y a poner la mesa…
A todo esto Sam no daba señales de vida...
Le llevé un plato de pasta a Charly y me disculpé de nuevo
por el panorama que había en casa... Luego me senté con Tim y Francis a esperar
a Sam, pero al ver que tardaba demasiado cenamos sin él.
-Tim: ¡Está buenísimo!
-Tomomi: ¡Gracias! Podéis llevaros lo que ha sobrado en un
tuper por si os entra hambre mañana por el camino…
-Francis: Muchísimas gracias, de verdad, gracias de todo
corazón.
-Tomomi: No es nada… ¿Y… perdonad os parezco entrometida
pero, hace mucho que salís juntos?
Sam entró por la puerta.
-Tomomi: ¡¿Sam?!
Fui a la puerta para pedirle explicaciones.
-Tomomi: ¿Me puedes explicar que cojones haces? ¿Crees que
puedes hacer esto? ¿Marcharte sin más, desaparecer? ¡Yo aquí preocupada por si
te pasaba algo, y tu tan tranquilo!
-Sam: Mira Tomomi, esta claro que no somos compatibles. Yo
soy un hombre libre, y no tengo que explicarte nada. Hago lo que me da la gana,
y si te preocupas es problema tuyo ¿eh? ¡Además, que más te da! ¿Para qué me
quieres aquí? Si te diga lo que te diga harás lo que te de la gana. Íbamos a
vivir juntos y estamos viviendo con un amigo tuyo, ¿crees que es cómodo para mí?
¿Te gustaría vivir con Emily?
-Tomomi: ¿Así que es eso? ¿Son celos de Charly?
-Sam: ¡No son celos, Tomomi! ¡Es que he dado demasiado por tu
felicidad, y tu siempre quieres más, nunca estás satisfecha! ¡Y yo no puedo
más!
-Tomomi: ¡Pues si el problema es Charly, le digo que se
marche y ya esta!
-Sam: ¿Es que no te enteras? ¡Tú eres el problema!
Se hizo de golpe el silencio…
-Tomomi: ¿Así que soy yo el problema…?
-Sam: Tampoco quería que lo entendieses así…
-Tomomi: No, creo que ha quedado bastante claro. Mañana me marcho
de aquí, y fuera problemas. Y tranquilo que Charly se viene conmigo.
-Sam: ¿Sí? ¿Y donde vas a ir?
-Tomomi: A cualquier sitio donde no este considerada como un
problema, Sam. Buenas noches.
Me dirigí a mi habitación. Sam empezó a enfurecerse y gritó;
-Sam: ¡NO! ¡TOMOMI JODER! ¡NO SEAS TAN CRÍA! ¡SIEMPRE IGUAL,
CON TUS PATALETAS DE NIÑA PEQUEÑA! ¡¿CREES QUE VAS A ARREGLAR ALGO ASÍ?!
-Tomomi: ¡Aquí no hay nada que arreglar! ¡Y deja de gritar!
¡Tim y Francis no tienen la culpa de tu mal humor!
-Sam: ¿ENCIMA SOY YO EL QUE TIENE MAL HUMOR? ¡ADEMÁS ME LA
SUDAN TIM Y FRANCIS! ¡ES MÁS, NO SE NI QUE HACEN AQUÍ!
-Francis: Eh… No es por meterme, pero fuiste tu quién nos ofreció
comida… Si tanto molestamos podemos irnos, no nos va de una noche más.
-Sam: ¡CÁLLATE!
Como si de un poseído se tratase Sam se lanzó encima de
Francis y le arrancó la yugular de un bocado. Francis parecía la banda sonora
de la matanza de un cochino… Salía sangre por todas partes, y Sam cada vez comía
con más ansiedad. Parecía que la cabeza de Francis estaba enganchada al resto
de su cuerpo a través de un hilo. La poca carne que le quedaba en el cuello era
flácida y no resistía el peso de la cabeza, pero mientras destrozaba los restos
de venas, arterias, musculos, tendones y carne, aguantaba la cabeza con las dos
manos. Cuando creyó haber terminado, la solto, y el poco cuello que le quedaba
no pudo resistir el peso de la cabeza, con lo que pasó a caer a los pies de
Tim, que se encontraba temblando, sin respirar, y con la boca abierta
intentando que entrase aire en su boca pero sin conseguirlo. En cuestión de
medio minuto había visto morir a su pareja y tenía su cabeza en sus pies. Tim
la miraba mientras le caía una lágrima, boquiabierto, y con los ojos que casi
se le salían de las órbitas Sam estaba delante suyo, esperando el cruce de su
mirada. Tim no cabía en si mismo. Lentamente subía la cabeza sabiendo que al
llegar a la cara de Sam, le pasaría exactamente lo mismo que a su compañero.
Podría evitar su mirada, pero supongo que por curiosidad, necesitaba saber por
qué aun no le había atacado a él, a qué estaba esperando. Pero yo sé por que.
Sam esperaba que antes de morir, pudiese ver su cara de placer. Su cara de
indiferencia ante la muerte de alguien tan querido para él. Algo que le rompiese
aun más los esquemas, que le hiciese pensar que todo eso no podía estar pasando…Que
era demasiado frío, demasiado exagerado, ficticio… En definitiva, por hacerle
sufrir aun más de lo que ese pobre chico, que buenamente pasaba unos días con
su pareja, estaba a punto de sufrir. Mientras tanto Charly había salido de la
habitación, y alucinando igual que yo, gritábamos a Sam que parase. Pero
llegados a este punto, era mejor continuar.
Tim emitía algunos sonidos tartamudos, pero carentes de
significado. Hasta que la trayectoria de su mirada, se cruzó con la pícara
mirada de Sam…
-Tim: Por favor…-Dijo en voz baja y débil.
Sam dio un paso hacia delante, y acto seguido Tim lo daba
hacia atrás. Así varios pasos más hasta que Tim no pudo retroceder más a causa
del encuentro con la pared. Sam se acercó lentamente a su oído, y le susurró;
-Sam: No voy a conceder últimos deseos.